Prevención y control de las principales enfermedades infecciosas felinas

 

 

En este artículo se revisan las principales medidas aplicables en la prevención y control de las enfermedades infecciosas felinas más frecuentes, tanto a nivel de colectividades, como en gatos de domicilio individual.

Ha sido a lo largo del siglo XX cuando se han ido conociendo la mayoría de las enfermedades de etiología vírica que afectan a la población felina. Las principales enfermedades infecciosas felinas que afectan actualmente a la población felina doméstica son las siguientes:

Panleucopenia
Rinotraqueítis
Calicivirosis
Peritonitis Infecciosa
Leucemia
Inmunodeficiencia
Dermatofitosis

A la hora de hablar de las medidas de prevención y control a aplicar frente a las principales enfermedades felinas su veterinario tendrá en cuenta tanto el momento adecuado en que deben establecerse, como el colectivo felino aplicable, es decir, gatos que habitan en domicilios particulares, en solitario o con otros gatos, así como en estos últimos casos, evaluará si su vida se desarrolla en confinamiento, en semilibertad o en libertad. Así, los gatos que viven en casa y en solitario tendrán un riesgo menor de contraer enfermedades infecciosas, aunque va a depender de que vivan confinados (riesgo prácticamente nulo, excepto a través de personas), en semilibertad o en libertad (lo que incrementa al máximo los riesgos). En estos casos, las medidas profilácticas a tomar serán esencialmente de carácter individual y se basarán, sobre todo, en unas adecuadas pautas de vacunación. Los gatos que viven en casas con otros gatos presentan un elevado riesgo de padecer enfermedades infecciosas debido a que, en la realidad de estos hogares, existe una elevada incidencia de entrada de nuevos animales, lo que dificulta las medidas preventivas y de control a aplicar.
Los gatos que viven en colonias, como es el caso de propietarios con ánimo proteccionista o de protectoras de animales, se encuentran ante la mayor incidencia de riesgos. Un lugar intermedio lo ocupan los gatos en criaderos y residencias donde se aúnan importantes factores de riesgo como la concentración, el movimiento continuo de animales nuevos, el estrés, con adecuadas medidas protectoras como son, entre otras, los aislamientos apropiados, pautas de vacunación y medidas higiénicas.

Medidas prácticas para prevenir y controlar las enfermedades infecciosas en colectividades felinas
La principal medida es el control por parte de un veterinario. Los programas de vigilancia para los procesos felinos en criaderos incluyen una inspección rutinaria de los signos clínicos indicadores de enfermedad. La presencia de enfermedades persistentes o recurrentes (que vuelven a aparecer) de causa infecciosa, indica un manejo deficiente o una inadecuada resistencia genética y/o adquirida de los animales.
Las medidas de prevención frente a enfermedades de naturaleza infecciosa que pueden ser establecidas en un criadero felino son las siguientes:

ALOJAMIENTOS Y AMBIENTES ADECUADOS
Debe tenerse en cuenta el siguiente principio los hogares humanos no se convierten fácilmente en criaderos felinos adecuados. Por ello, deben adecuarse en todo cuanto sea posible las condiciones del alojamiento a las prácticas para realizar un óptimo manejo de los gatos que formarán parte de la colonia.
El aislamiento individual de los animales en jaulas es, sin duda alguna, la mejor barrera física que se puede oponer frente a los diferentes agentes patógenos. En grandes colectividades donde los animales son alojados en patios o parques, conviene mantenerlos separados en grupos de edades y, a ser posible, identificados mediante chapas visibles a distancia.

CONTROL DEL MICROCLIMA O CONDICIONES MEDIO AMBIENTALES
El objeto es disminuir la concentración de los agentes infecciosos potencialmente patógenos para los gatos. Para ello, deben cambiarse las cajas de deposiciones cada 24, o como máximo, 48 horas; mantener una ventilación equivalente mayor de 10 recambios de aire cada hora; una humedad relativa del orden del 40-60%; una temperatura entre 20 y 24ºC y un fotoperíodo de 10 a 14 horas.

ESTADO SANITARIO ADECUADO EN LAS INSTALACIONES
Realizar prácticas de limpieza diarias, eliminando material potencialmente contaminado como secreciones y excreciones, restos de comida, basura. Posteriormente, y con una frecuencia mínima de 4 días, deben aplicarse desinfectantes eficaces frente a los diversos agentes infecciosos. Su veterinario le orientará sobre cuál se adapta mejor a su caso particular: Alcoholes 35-50%, Creolin 1716, Yodados 1/2, Fenoles, Amonio Cuaternario, Lejía 1/32, Formol 4%, Glutaraldehido 1%, Agua oxigenada 1,5%.

EVITAR EL HACINAMIENTO EN LAS COLECTIVIDADES FELINAS
La concentración excesiva de gatos, claramente territoriales, es origen manifiesto de estrés, lo que determinará los siguientes aspectos:

- Aumento de conductas sociales aberrantes (agresividad, peleas).
- Menor resistencia a las enfermedades.
- Reactivación de procesos víricos latentes.
- Incremento de riesgos de contagio de diversas enfermedades por mayor contacto de individuos y, posiblemente, elevado número de animales infectados y susceptibles a diferentes afecciones.

MANTENER,SIEMPRE QUE SEA POSIBLE, LA POBLACIÓN DE GATOS CERRADA, REALIZANDO LA PROPIA CRÍA-RECRÍA
Si en un momento dado se introducen algunos animales, éstos deben cumplir escrupulosamente los períodos de cuarentena.

REALIZAR LA CUARENTENA EN ANIMALES ADQUIRIDOS CON LAS SIGUIENTES PREMISAS
- Aislamiento de 6 semanas como mínimo.
- Control de la FeL, la FI, la FIP y demás procesos infecciosos, así como de ectoparásitos y parásitos gastrointestinales. Intentar evitar o aislar animales posiblemente portadores de infecciones y enfermos, especialmente en relación a los animales más susceptibles.
- Distribución de animales por grupos de edades y estado de cría, segregando gatos lactantes y recién destetados de los restantes animales, como mínimo hasta 12 semanas de edad momento en que existe ya, por lo general, resistencia natural a las diferentes enfermedades. Al mismo tiempo, intentar hacer coincidir el menor número posible de gatos jóvenes menores de 4 meses de edad, de diferentes orígenes, más susceptibles a enfermedades que los adultos.

REALIZAR UNAS CORRECTAS PRÁCTICAS DE MANEJO Y CONTROL SANITARIO
Entre ellas podemos destacar:
- Pesado semanal de los gatos.
- Vacunaciones de las hembras previamente a la cría.
- Análisis coprológicos (de heces) a los gatitos, aproximadamente a las 3 semanas de edad y al resto con periodicidad semestral y antes de las revacunaciones.
- Control de otitis, dermatofitosis y sarnas.
- Aseo de los gatos semanalmente, sobre todo, bucal, de oídos y pelaje.

EVITAR SITUACIONES ESTRESANTES
Evitar aquellas situaciones que inmunosupriman a los animales (presencia de perros en los alrededores, hacinamiento, nutrición deficiente, ruidos).

CASTRACIÓN Y OVARIOHISTERECTOMÍA
En animales infectados como medidas que disminuyan la probabilidad de peleas, que eviten la superpoblación y que prevengan el carácter agresivo ligado a la territorialidad.

SEGUIMIENTO
Seguimiento por parte de un veterinario de los animales infectados frente a FIP, FeLV y FIV cada 6 meses.

NUTRICIÓN Y PRÁCTICAS DE ALIMENTACIÓN ADECUADAS
Se debe proporcionar diariamente a cada animal una dieta alimenticia que cubra las necesidades mínimas en proteínas, hidratos de carbono y grasas, así como en oligoelementos y vitaminas, siempre dependiendo de la edad del gato, su estado de cría en hembras y el tamaño y peso del animal. Una dieta deficiente o desequilibrada, entre otras consecuencias negativas, ocasiona generalmente un estado de inmunodepresión.
En cuanto al orden de prelación en las comidas, se debe alimentar, en el mismo orden todos los días, comenzando por los más jóvenes, siguiendo con adultos y terminando por los gatos en cuarentena sospechosos de estar infectados o enfermos, utilizando comederos desechables, o bien dos por cada gato, recogiendo los comederos y bebederos sin tocar al gato. Por último, debe ser evitada cualquier situación de competencia que favorezca la desnutrición o el estrés.

- Evitar o aislar portadores enfermos.
- Establecimiento de programas de desparasitación que el veterinario indicará según los resultados de los análisis de heces periódicos del colectivo y, principalmente, de los gatos recién llegados
- Establecimiento de un programa de vacunación que su veterinario establecerá en función de su caso particular.

Medidas específicas para cada enfermedad
Una vez indicadas las principales medidas de prevención y control frente a enfermedades víricas felinas en colectividades, pasamos a exponer brevemente las medidas específicas a aplicar para los procesos más importantes ya mencionados, tanto en colonias de gatos como en animales de vida individual.

PALEUNCOPENIA (FLP)
La vacunación contra la FLP viene siendo muy eficaz desde hace años, constituyendo en la actualidad una enfermedad de baja prevalencia entre la población felina debido al empleo generalizado de dicha práctica preventiva. No obstante, hay que indicar que el parvovirus causante de dicho proceso es uno de los virus más resistentes a las condiciones ambientales y a diversos desinfectantes, persistiendo en estado infectivo durante largos períodos de tiempo en el medio. Así, siempre que sea posible, los utensilios o material a desinfectar deben incidirles durante el mayor tiempo posible los rayos solares, ya que se ha comprobado que son las radiaciones ultravioleta solares el desinfectante más eficaz para este tipo de virus. Asimismo, una dilución de hipoclorito sódico al 1/32 en amonio cuaternario, previa eliminación de la materia orgánica será eficaz en la inactivación del virus. Por último, indicar que la principal medida de manejo para evitar el contagio es la separación de las hembras gestantes y sus crías del resto de gatos durante la lactación.

PROCESOS RESPIRATORIOS FELINOS
En este apartado incluimos la FR causada por un herpesvirus y las infecciones respiratorias producidas por los FCV.
La mayor incidencia de estos procesos afectan a gatos jóvenes sin inmunidad frente a dichas enfermedades y en colectivos felinos con excesiva población y con ventilación y sanidad deficiente, donde están presentes los factores que predisponen a infecciones del tracto respiratorio superior del gato. Por tanto, una buena prevención y control de estos procesos en poblaciones de riesgo combina un programa de vacunación estratégicamente aplicado y medidas higiénico-sanitarias que disminuyan la exposición de los gatos susceptibles a los individuos potencialmente eliminadores y que mantengan un ambiente adecuado para minimizar la concentración de virus respiratorios en el ambiente. Estas medidas son muy similares a las mencionadas anteriormente a establecer en colonias, criaderos, o cualquier colectivo felino, aunque de ellas resaltaremos las siguientes:

- Disminuir la densidad de población.
- Aumentar el intercambio de aire a más de 10 movimientos por hora.
- No introducir nuevos animales hasta 3 semanas posteriores a la vacunación del colectivo, y siempre con cuarentena previa.
- Aislamiento de enfermos y posibles portadores.
- No devolver a los individuos mencionados en el punto anterior, a la colonia.
- En brotes recurrentes de procesos respiratorios, su veterinario efectuará pruebas de leucemia y eliminará los animales portadores.
- Si en un colectivo existe una alta incidencia entre los gatos jóvenes, realizar un destete precoz a las 2 ó 4 semanas, con separación de las madres, ya que posiblemente sean éstas portadoras subclínicas y la fuente de infección para los gatitos.

PERITONITIS INFECCIOSA FELINA (FIP o PIF)
Esta enfermedad vírica ha aumentado significativamente su prevalencia en los últimos años, sobre todo, en gatos de meses a 5 años procedentes de criaderos, hogares de gatos, o gatos vagabundos o sometidos durante un cierto tiempo a situaciones estresantes que los inmunodeprimen. Aunque el principal avance para prevenir y controlar la FIP se ha logrado con la elaboración y comercialización de una vacuna de aplicación intranasal; también se pueden mencionar una serie de normas para la prevención y control de la misma. Entre ellas indicaremos:

- Su veterinario controlará la no introdución de animales infectados por coronavirus en colonias felinas seronegativas al virus.
- Separar lo más precozmente posible (4-5 semanas) los gatitos de las madres infectadas.
- Evitar situaciones o cualquier circunstancia o factor estresante para los gatos.
- Cuarentena mínima de 2-3 semanas.
- Eliminar gatos persistentemente infectados por leucemia, ya que se ha demostrado un alto porcentaje de infecciones mixtas por ambos procesos.

Asimismo, su veterinario establecerá unas medias profilácticas precisas para el control de FIP en gatos de bajo y alto riesgo de exposición al virus causante de la enfermedad.

LEUCEMIA FELINA (FeL) E INMUNODEFICIENCIA FELINA (FI)
Estos dos procesos felinos están causados por retrovirus y han tomado una gran importancia en la última década debido a su significativo incremento entre la población felina. La leucemia es una enfermedad más relacionada con criaderos o colectivos felinos mientras que la FI se ha diseminado más en gatos vagabundos o de vida incontrolada que pueden pelearse con otros congéneres, debido a que su contagio se produce exclusivamente a través de saliva contaminada en el momento de la mordedura.
Para ambos procesos, las medidas preventivas y de control a tomar son similares y consistentes en:

- Detección precoz de los animales infectados por parte de un veterinario con su posterior confinamiento o sacrificio.
- Diagnóstico correcto y precoz de gatos enfermos y su posterior eliminación o aislamiento y tratamiento.
Existe un programa de test y eliminación a establecer en colonias o criaderos felinos infectados o afectados de FeL que su veterinario aplicará si lo considera pertinente.

DERMATOFITOSIS O MICOSIS
Los programas preventivos de dermatofitosis en gatos son complejos, necesitándose tratamientos múltiples y prácticas de manejo específico.
El tratamiento de las infecciones por dermatofitos ha de establecer por su veterinario, estará dirigido a la erradicación del agente infeccioso, tanto en los gatos afectados, como en portadores asintomáticos y en el ambiente.
La desinfección del entorno del animal es esencial para el control del proceso. Para ello, los animales infectados se deben aislar del contacto con las personas y otras mascotas. La cama, cadenas y otros elementos contaminantes deben ser igualmente desinfectados, así como eliminados los pelos de alfombras y mobilario, al menos una vez por semana. El entorno del animal se puede desinfectar cada 14 días con yodóforos, soluciones cloradas, clorhexidina, entre otros.

Pautas de vacunación
Su veterinario lo establecerá en función de la epidemiología de la zona y su caso particular con objeto de prevenir y controlar las enfermedades infecciosas. En algunos casos será necesario efectuar unos testajes previos.