Las enfermedades felinas más comunes

Vacunación de un gato

Gato en un criadero felino

Gato incontrolado

 

 

En los últimos años ha aumentado de manera importante el interés por los gatos como animales domésticos. Esto ha significado también una mayor preocupación por las enfermedades infecciosas que afectan a estos animales, así como por los programas vacunales para su prevención.

Son varios los agentes que pueden producir enfermedades infecciosas en los gatos. Éstas se dividen en tres grupos de gran importancia clínica, que son:

Enfermedades respiratorias
Producidas por el virus de la rinotraqueitis viral felina (FRV=herpesvirus-1 felino), el calicivirus (FCV) y la Chlamydia psittaci felina.

Enfermedades gastrointestinales
Producidas por el virus de la panleucopenia felina (FPLV).

Enfermedades causadas por el virus de la leucemia felina (FeLV)
Constituyen todo un complejo de enfermedades asociadas a la acción del FeLV.

Aunque en los últimos años se han conseguido importantes logros en la prevención de estas afecciones, hay que seguir teniendo presente su entidad patológica y clínica.

RINOTRAQUEITIS FELINA
Esta enfermedad, producida por un herpesvirus, es la más seria de las que afectan al tracto respiratorio superior de los gatos y puede suponer hasta el 40% de las infecciones respiratorias de los felinos domésticos.
Es más grave en los gatos jóvenes no vacunados y puede producir elevada mortalidad. La sintomatología incluye fiebre, rinitis, conjuntivitis, lagrimeo, descarga nasal y ocular (primero serosa y luego mucopurulenta), respiración por la boca, tos, salivación y queratitis ulcerosa.
La transmisión se produce por contacto directo e indirecto. Los gatos infectados y recuperados permanecen como portadores durante toda su vida, diseminando virus de manera intermitente y, en especial, en las situaciones de estrés. Esta característica hace que la enfermedad sea especialmente persistente entre los colectivos felinos.

CALICIVIROSIS FELINA
Su sintomatología es similar a la del resfriado humano. Es una enfermedad muy extendida y su mortalidad sigue siendo elevada. La calicivirosis felina está producida por un picornavirus y puede suponer el 30-40% de las infecciones respiratorias de los felinos domésticos.
Afecta a las vías profundas y sus síntomas clínicos son: fiebre moderada, bronconeumonía (1er estadio) y neumonía intersticial (2º estadio). Las ulceraciones en la boca son muy evidentes con presencia de vesículas en la lengua.
Los gatos que se recuperan de la enfermedad permanecen como portadores durante toda la vida y diseminan virus continuamente.

NEUMONITIS FELINA
Es producida por la Chlamydia psittaci. La neumonitis felina puede suponer entre el 10% y el 30% de las enfermedades respiratorias de los gatos. Está más extendida de lo que se pensaba en un principio ya que, aunque presenta una forma aguda, es más importante su forma crónica en la que no se evidencian síntomas clínicos. Los animales infectados permanecen en un estado de portador asintomático diseminando clamidias durante años.
Estos portadores representan el mayor reservorio de la infección. Los animales que no han sido inmunizados activamente pueden pasar del estado de portador crónico a la manifestación aguda de la enfermedad en situaciones de estrés.

PALEUNCOPENIA FELINA
Está producida por un parvovirus muy resistente a los desinfectantes. Afecta, principalmente, a los gatitos y gatos jóvenes. La morbilidad puede ser del 90-100%. La transmisión se produce por contacto directo con el virus que aparece en las heces, saliva, orina y vómitos, produciéndose la infección por vía orofaríngea.
Son habituales los síntomas gastrointestinales así como una marcada leucopenia. En los gatitos de 2-3 semanas de edad también pueden producirse hipoplasia cerebral. Los animales recuperados pueden diseminar el virus en la orina y en las heces durante un largo periodo de tiempo, siendo una fuente de infección para otros gatos susceptibles.

LEUCEMIA FELINA
Es una afección muy contagiosa producida por un virus de la familia Retroviridae. La infección en el gato por el FeLV es muy parecida a la producida en el hombre por el SIDA. El FeLV produce un conjunto de patologías neoplásicas, afecciones degenerativas y enfermedades secundarias a la inmunosupresión (septicemia, toxoplasmosis, PIF, infecciones fúngicas, estomatitis crónica, cistitis, etc.), siendo estas últimas las más frecuentes clínicamente.
La transmisión del virus puede ocurrir de forma vertical (progenitores-descendientes) u horizontal (animal enfermo-sano). Esta transmisión se produce, principalmente, a través de saliva, secreciones respiratorias, lágrimas, orina y heces. Existe un importante problema de latencia de esta infección al persistir los virus integrados en las células infectadas. En la estructura antigénica del virus se han determinado varias proteínas implicadas en la patología y diagnóstico de la enfermedad, como son la gp70, p15e y p27.

Conclusión
Como se puede observar, todas estas enfermedades comparten una serie de características comunes: la persistencia en las poblaciones felinas, la gravedad de sus patologías clínicas y la facilidad con la que pueden transmitirse de un gato a otro. Esto significa que es necesario aplicar programas vacunales por parte de su veterinario en los que se proteja frente a estas infecciones.